1 mar. 2009

Buenos y malos periodistas

Cuando se ve atacado el mundo que es tu afición y tu via de escape de la vida cotidiana no puedes hacer más que intentar defenderlo y cuanto más diplomáticamente mejor, aun estando en inferioridad mediática. Hay que admitir que es una afición que roza la ilegalidad. Alegalidad lo llaman algunos, incorrectamente ya que el uso de réplicas está expresamente prohibido por la ley. Pero todos sabemos, incluso las Fuerzas de Seguridad del estado (al menos los que se molestan en informarse sobre el tema), que esto es sin más otra afición bastante similar al paintball, pero más barato (según para quién), menos elitista (idem), y más enfocado a los aficionados al mundo bélico.

Actualmente existen solo en andalucía alrededor de 100 clubs y asociaciones formadas en exclusiva para la práctica del airsoft, y está en proyecto la primera Federación Andaluza de clubes de airsoft, y la mayoría de los agentes de la Guardia Civil que toman contacto con las actividades de estos clubs, aun manteniendo la prudencia que requiere su profesión, nunca se han visto sorprendidos ni escandalizados por estas actividades. Incluso, presenciado en persona, se acercan a charlar y a revisar las réplicas de los jugadores. Admito que si que existen casos donde los agentes han procedido en estricto cumplimiento de la ley, y se han producido requisaciones con la posterior devolución y multa. Y las malas lenguas hablan incluso de requisaciones sin pliego a menores, pero son casos sin confirmar.

Luego está el público no aficionado en general, al que ni le va ni le viene el asunto, y el que tiene la capacidad (inmerecida) de voto en un referendum, el que puede interponer denuncias si ve amenazado en el menor grado su seguridad y libertad, y lo peor de todo, el que pone en la calle la habladuría mediante el boca a boca hasta que un rumor infundado o malinformado se extiende y llega al que no tiene que llegar. Véase un juez con ganas de levantar un caso polémico, vease un alto mando de las Fuerzas de Seguridad, un alto funcionario del estado, o lo peor de lo peor, un político con hambre de votos.

La información es poder, y no hay verdad más grande. Por desgracia todos los ciudadanos antes citados están en manos de estos profesionales. Una noticia es la información de un suceso, pero mientras el suceso es siempre el mismo, la noticia puede ser muy diferente, según el criterio personal de cada redactor. Por desgracia entre los redactores de noticias hay gente que tiene a informarse mejor para tener la máxima objetividad y los hay que intentan entretener, y si no saben algo lo adornan con recursos literarios, de forma que al final lo que informan puede dar una imagen equivocada.

Veamos por ejemplo esta noticia de Informativos Canal Sur. [fuente]

Multa por jugar con armas de fuego simuladas
18/02/2009 Informativos CanalSur

La Policía Local de San Fernando ha requisado 16 armas simuladas con las que jugaban diez menores. Sus padres se enfrentan a multas de hasta 300 euros porque sólo se permite usar estas armas a mayores de 18 años y nunca en la vía pública.

Los menores, de entre 11 y 15 años, habían quedado por Internet para jugar. Cada uno llevaba un arma, unas réplicas que han sorprendido a los agentes por su similitud con las auténticas de fuego que usan las propias Fuerzas Armadas

Vestían pasamontañas e incluso uno de ellos galones del uniforme militar de un familiar. Estas pistolas, disparan bolas de plástico que a gran velocidad pueden causar daños. Su uso está prohibido en la vía pública.

La Policía ha abierto un expediente por falta leve a los padres o tutores de los menores. Las multas pueden alcanzar los 300 euros.


Esta noticia está redactada indicando justo la información necesaria, concisa y claramente. No comete nunca el error de apuntar a algo. Simplemente se remite a la información facilitada por las fuerzas del orden y la información general obtenida. Tampoco se extiende mucho, pero informa de lo que todo lector de prensa debería saber: que los menores de edad no deberían practicar airsoft sin supervisión ni permiso en la via pública.

Aquí en cambio vemos una novela en el Diario de Cádiz [fuente]

La Policía Local se incauta de 16 armas simuladas con las que jugaban menores

Los agentes sorprendieron el fin de semana en Camposoto a dos grupos que quedaban por Internet para jugar 'a las guerras' · Las réplicas sorprenden por su total similitud con las armas reales


Un subtítulo de artículo muy "bien" expresado, si señor, todo un Pulitzer. Como los niños de 4 años juegan "a las casitas" los niños de 16 y los tipicos jugadores de 30 a 40 años juegan puerilmente "a las guerras". Y bueno, luego empieza la primera perlita de desinformación. Las réplicas se vienen viendo desde hace más de quince años, y la verdad me extraña que la similitud expresa que tienen con las armas reales sea ya sorpresa para la gente que pasea por el campo, o incluso que las ve en el escaparate de una tienda en las grandes ciudades.

El cañón de una pistola semejante a una Walter P99 -la misma que utiliza la Policía- asoma entre la maleza de la Huerta de la Compañía, junto al acuartelamiento de Camposoto, transformada así en un escenario de guerra propio del mejor de los videojuegos en tres dimensiones. El sol lucía alto en el cielo la mañana del pasado sábado y las ruinas, el arbolado y la foresta, que crece salvaje en el entorno, dotaban al enclave de las condiciones idóneas para recrear un paisaje propio de esta práctica.


Vereis, si me quisiera leer una historia como esta me compraría una novela bélica. Es por esto que un lector debería empezar a leer este artículo sabiendo lo que va a encontrar. Puro sensacionalismo, y me extraña que exista este concepto entre la prensa andaluza, que siempre presumió de ser tan subversiva y libertaria. Pero en fin, parece que cualquiera puede venderse a la manipulación mediática. Hágase columnista hombre.

Allí se encontraba un grupo de cinco amigos, que previamente había quedado mediante Internet, para 'jugar a las guerras'. Cada uno de ellos llegaba al lugar con una pistola, en característica y peso muy similar a las auténticas de fuego. La recreación es tal que algunos vestían un pasamontañas para ocultar su rostro. Tienen entre once y quince años.


De todo este montón de basura lo único que puede considerarse informativo es que cinco amigos de entre 11 y 15 portaban y usaban réplicas de pistola y atuendo paramilitar. Citar que han quedado por internet no viene a cuento, como si han quedado por móviles o por señales de humo, y solo servirá para que los lectores coarten la libertad de acceso a internet de sus hijos, cosa que por otra parte hay que limitar hasta lo que es sano, pero eso es otra historia. Y el que lleven pasamontañas no es "para ocultar su rostro", algo que da por hecho que es para delinquir, sino simplemente para adoptar una estética paramilitar y ya de paso ahorrarse el picor de los posibles bolazos que se pueden recibir en la cara.

Pocos minutos después, una dotación de la Policía Local, alertada previamente vía telefónica, llegaba hasta la zona y paraba este supuesto juego, nada inocente. A continuación identificaba a los menores y se incautaba de este armamento, falso, pero de una gran calidad y peligrosidad. Porque aunque no dispara balas, sí proyecta bolas de plástico a gran velocidad que pueden causar graves daños en una persona si impactan en zonas sensibles del cuerpo.


Dios mío, ¿qué eran? ¿chavales jugando a airsoft o terroristas chechenos? No veais la de veces que me han impactado en zonas sensibles del cuerpo con este armamento de gran calidad y "peligrosidad" y nada inocente. Cierto es que hay que tomar unas medidas de seguridad, pero otra cosa es poner la voz en el cielo como aquí se hace. Comprendo y repito que los menores no están en posición de practicar esta actividad sin supervisión y cualquier paseante sorprendido podría haber llamado a la policía local, por ejemplo el redactor de este artículo. Pero a lo que me refiero es que una cosa es informar y otra opinar. Para mucha gente el airsoft es un deporte tan inocente como los demás. Por ejemplo el futbol es el que más muertes provoca, pero ningún redactor que se precie escribe un artículo aportando este dato.

Los efectivos, ante la sospecha de que esta práctica fuese habitual en esta zona, decidieron entonces montar un operativo la mañana del domingo en el que, efectivamente, sorprendieron a otros seis jóvenes -de entre 13 y 19 años- portando armas simuladas de diferente calibre. En total registraron cinco largas (una de ellas idéntica a la utilizada en el ejército español), dos cortas, dos pistolas, una escopeta de cañones recortados y un arma tipo subfusil que incluso disparaba a ráfagas. Entre las armas largas destacaba además una con mira telescópica y otra que funciona con batería. Como el día anterior, alguno de los menores vestía ropa característica, atuendo militar.

En total diez armas que, sumadas a las incautadas el día anterior, ascienden a un total de 16 que pasaron a disposición de la Jefatura de la Policía Local, donde permanecían ayer a la espera de ser trasladadas al registro de intervención de armas de la Guardia Civil. El caso, por su parte, pasará a la Subdelegación del Gobierno en Cádiz.


Y el caso se perderá en el olvido para las Fuerzas del Orden y la administración pública, pero quedará en las mentes de los lectores. No todo, claro. Solo que nuestra juventud se divierte por ahí vestido con ropa paramilitar disparándose mutuamente en el campo con armas automáticas.

Hay que informarse mejor, señor redactor. Las mayoría de las réplicas funcionan mediante baterías. Lo que el lector entenderá leyendo esto es que la mayoría funcionan de forma similar a las reales, y solo un pequeño porcentaje mediante baterías.

En cuanto a los menores, todos residentes en San Fernando, constituyen poco más de una decena y sobre ellos los efectivos policiales aplicaron una sanción administrativa que sufragarán los padres o tutores. La razón por las que se les impone esta multa no es el hecho de que posean estas armas -ya que se venden de forma legal en establecimientos de esta localidad-, sino el uso de las mismas en la vía pública y en un lugar no apto para su utilización, como es el caso de este descampado en ruinas en las afueras.


Este es el único párrafo correcto de todo el artículo. Sin embargo el periodista, y quizá las Fuerzas de Seguridad de la zona no coinciden con el criterio de utilización de campos de los jugadores de airsoft. Si bien esto debería asegurarlo un jugador residente de la zona. Pero todo hay que decir que ya se está empezando a cumplir la norma federativa referente a pedir permisos para usar los campos.

Porque pueden causar, además de daños, un gran revuelo, máxime cuando el armamento ha sorprendido incluso a la Policía Local por su gran parecido a las armas de verdad, siendo muchas de ellas copias casi exactas de las que utilizan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y las propias Fuerzas Armadas. La fisonomía de las mismas, las proporciones e incluso el interior de los cañones las hacen parecer completamente reales. Y es que normalmente las réplicas suelen tener cerrada esta superficie, conocida como ánima. Pero éstas ni siquiera eso y de hecho, puestas una verdadera al lado de una falta, es muy difícil discernirlas. Incluso para la propia Policía, según confesaban ayer.

El gran revuelo lo causan los malos periodistas, señor redactor. Efectivamente las réplicas, de ahí su nombre, intentan simular con el mayor realismo posible el arma. No es en absoluto cierto que el cañón sea igual en un arma real que en una réplica de airsoft. Y aunque en este artículo sobra, le invitaría a que se informara antes de escribir párrafos como este.

En fin, que este pais es el que tenemos. Mientras existan periodistas así, si perteneces a una minoría, lo llevas claro.

Esperamos que la tan prometida regularización del airsoft en la que se está trabajando llegue pronto desde la Federación Española de Airsoft o la Asociación de Clubes Andaluces de Airsoft y con la venia de la Intervención Central de Armas y Explosivos.